martes, 20 de marzo de 2007

Si no hacen centros comerciales aqui, la gente tirara para Malaga


La esperada unión de Málaga y Granada por autovía ha abierto las puertas de entrada a la Costa Tropical... pero también las de salida. Y entre los que se frotan las manos por la nueva conexión se encuentran los centros comerciales malagueños, que han colocado a menos de 20 minutos de Almuñécar una oferta comercial muy distinta a la que tiene la comarca costera ya que ellos unen, en un mismo macrocentro, la oferta de multicines con una gran superficie de alimentación, restaurantes y las tiendas de ropa más populares. Y sin problemas de aparcamiento.


La autovía no solo ha reactivado la ruta de los cines, para los que lloraban la pérdida de las únicas salas de cine comercial de la Costa, sino que hace más atractiva la oferta malagueña, que ya cuenta con miles de adeptos. Tan solo los dos centros comerciales de Málaga más cercanos a la Costa -El Ingenio de Vélez Málaga y Rincón de la Victoria- recibieron en el pasado año a más de un millón de visitantes de la Costa granadina, según las estadísticas que barajan ambos centros comerciales. Clientes próximosLos clientes granadinos, de localidades costeras, suponen el 6% de los 9.100.000 visitantes anuales que recibe El Ingenio (546.000 personas) y el 9% de los más de ocho millones que se van de tiendas al Rincón de la Victoria (880.000 personas). Unos porcentajes «interesantes» para los centros malagueños, que están dispuestos además a luchar para aumentar las cifras en los próximos años aprovechando el tirón de la autovía. «Los ciudadanos de la Costa acaban de convertirse en clientes próximos», afirma el gerente del centro comercial El Ingenio, Leonardo Galdeano que destaca la apertura para Granada de «la posibilidad de una mayor oferta comercial y de 12 salas de cine».


En los últimos dos años se ha experimentado un «crecimiento cualitativo» de compradores de las costas este y oeste de Málaga, según explica el granadino Alejandro Garzón, que dirige el centro comercial Rincón de la Victoria. «Un canal local de Almuñécar realizó un sondeo para ver donde compraban ¿y salimos nosotros! y éso que estamos más alejados», añade Garzón. Los gerentes de los centros comerciales malagueños tienen al cliente de la Costa granadina muy presente y las ventajas que plantea de la autovía no les han pasado desapercibidas.


De hecho, ya han puesto en marcha campañas dirigidas a este cliente potencial. En el caso de El Ingenio de Vélez mantienen convenios con las oficinas de Turismo y con empresas privadas para repartir material promocional, mientras que en Rincón de la Victoria reforzarán las campañas de promoción en la costa vecina, con anuncios en los medios de comunicación y vallas publicitarias. Pero la Costa Tropical también quiere sus propios centros comerciales. Ayuntamientos como el de Salobreña y el de Motril entienden que esta modalidad comercial «es un futuro que no se puede parar» y, por más que el comercio tradicional se les eche encima, alegan que si no las pone una localidad, las va a poner otra. De ahí, que ninguno quiera que se le adelante el vecino. Motril y Salobreña mantienen una carrera para ver quién consigue hacer cuajar antes un proyecto comercial. Le falta el sueloSalobreña ya tiene los inversores, pero le falta el suelo. Y en Motril ocurre más bien lo contrario. Salobreña fue la primera localidad en plantear en serio un proyecto de centro comercial, cuando en mayo de 2005 presentó La Kasbah, un macrocentro de tiendas y de ocio previsto sobre una parcela de 121.000 metros cuadrados, junto a la conexión de las carreteras N-340 y N-323. El proyecto contaba con las garantías que da tener detrás a los mismos inversores de centros comerciales como El Ingenio y Plaza Mayor de Málaga o Ikea Sevilla, que estaban dispuestos a gastar 60 millones de euros para levantar el centro salobreñero. «Los inversores siguen ahí, nos han dicho que nuestro sitio es el mejor y nos da igual lo que haga Motril. Nosotros vamos para adelante con el proyecto y no vamos a parar hasta conseguirlo»,

aseguraba ayer el alcalde salobreñero Jesús Avelino Menéndez (PP), que mantiene un contencioso administrativo con la Junta de Andalucía a raíz del proyecto. Y es que la Administración andaluza, por el momento, mantiene bloqueado el cambio de uso del suelo en el que se levantaría La Kasbah, una parcela rústica que habría que calificar como comercial.


La apuesta salobreñera puso las pilas a Motril en el tema comercial. En junio de 2005 comenzaba su ofensiva para ofrecer suelo comercial a inversores y recalificó el recinto ferial de El Cortijo del Conde, más de 150.000 metros cuadrados dispuestos a albergar un macrocentro comercial. Y no se han quedado ahí. En febrero de este mismo año, PP y PSOE se han puesto de acuerdo para sacar adelante una nueva modificación del PGOU de Motril que convierta en comercial una parcela del MOT-13, detrás del centro comercial Alcampo. La parcela de 3.626 metros cuadrados es propiedad de la empresa Actuaciones Comerciales y de ocio 'Commercia', que mantiene «excelentes relaciones» con Kinépolis, que ya ha puesto en marcha un estudio para estudiar la viabilidad de establecerse en Motril.(ideal digital)

1 comentario:

Antonio Maldonado dijo...

Ya va siendo hora de que Motril tenga, al menos, UN complejo lúdico-comercial que parece mentira que Motril siga a este paso y así de aburrido. Por cierto, el PP ya llevaba la propuesta del complejo en las últimas elecciones locales. Estos socialistas de Motril son más lentos que las tortugas... Será por el peso de la barriga y por la cartera que la tienen bien llena. Salu2 Desde...!